Quiero SHAKIRA, LUIS FERNANDO OCHOA Que me gaste yo la vida Devorando cada pensamiento tuyo cada paso, que se borren tus lunares y aparezcan en reemplazo dibujados en tu cuerpo cada beso, cada abrazo. Y ahora que estás aquí yo de nuevo soy feliz pude entender que eras para mí. Déjame quererte tanto que te seques con mi llanto que se nuble cada cielo y que llueva hasta hacer charcos. Déjame besarte tanto hasta que quedes sin aliento y abrazarte con tal fuerza que te parta hasta los huesos Y ahora que estás aquí yo de nuevo soy feliz pude entender que eras para mí Quiero excederme, Perseguirte, pretenderte, Quiero amarte noche y día, Quiero gastarme la vida Quiero amarrarte a mis Sesenta de cintura Llevarte como un tatuaje Quiero perder la cordura
Quisiera hundirme en la tierra para
encontrarme contigo y cargarte a mis espaldas, huérfano
niño dormido.
Camino de la quebrada, perfumarán
las retamas, arrullarán las torcazas tu sueño
José María. Ya no estará la madrastra, ya
no temblarás de frío, ya las penas se
acabaron, todas te las has sufrido. Mamay doña
Caytanaman te espera a orillas del río, despertarás
en sus brazos abrigado en su cariño.
El taita Felipe
Maywa hará morir a la muerte y al pie de los
maizales, vivirás eternamente. Ya no estará
la madrastra, ya no temblarás de frío, ya las
penas se acabaron, todas te las has sufrido.
---------------------- Letra tomada de acá y de acá.
De pronto, levantó la cabeza. Me miró, con un brillo casi triunfal, y dijo, inesperadamente alegre: -Adri, me he cortado el pelo, pero a ti nadie te lo ha cortado en mucho tiempo... Me alegro, porque me gusta así, sobre todo despeinado como ahora, porque se nota, ya sabes, lo que eres y tú y yo sabemos... Los del bosque, los que pueden esconderse detrás de una hoja... ¡Y salvaje, salvaje! ¡Como yo!... Y te quiero. Estas dos últimas palabras las dijo, tras una pausa, con voz ronca y en tono más bajo. De una dulzura como yo jamás había oído. Fue la primera declaración de amor que recibí. Y creo que, por lo menos, la más sincera. Aún dicho y oído a través de prosaicas zanahorias, supe que un corazón puede detenerse sin abandonar la vida: todo lo contrario, inundándose de ella. En unos segundos la vida abría todas sus ventanas, saltaba sobre las terrazas y tejados, y volaba. Volaba como la bailarina y su hijo que, en cuanto llegara la primavera, me enseñaría a hacerlo. -------------------------------- Del libro que siempre quise escribir: Paraíso inhabitado de Ana María Matute, Ediciones Destino, Barcelona 2008, pp. 263-264
Con diez años de menos SILVIO RODRÍGUEZ Si fuera diez años más joven que feliz
y que descamisado el tono de decir
cada palabra desatando un temporal
y enloqueciendo la etiqueta ocasional.
Los años son, pues, mi mordaza, oh mujer
sé demasiado, me convierto en mi saber
quisiera haberte conocido años atrás
para sacar chispas del agua que me das
para empuñar la alevosía y el candor
y saber olvidar mejor.
Esta mujer propone que salte y me estrelle
contra un muro de piedras que alza en el cielo
y como combustible me llena de anhelo
de besos sin promesa y sentencia sin leyes
esta mujer propone un pacto que selle
la tierra con el viento, la luz con la sombra
invoca los misterios del tiempo y me nombra
esta mujer propone que salte y me estrelle.
Sólo para verle
sólo para amarle
sólo para serle
sólo y no olvidarle.
Con diez años de menos no habría esperado
por sus proposiciones y hubiera corrido
como una fiera al lecho en que nos conocimos
impúdico y sangriento, divino y alado
con diez años de menos habría blasfemado
con savia de su cuerpo quemaría los templos
para que los cobardes tomaran ejemplo
con diez años de menos hubiera matado.
Sólo para verle
sólo para amarle
sólo para serle
sólo y no olvidarle. ------------------------------------------------------ Texto encontrado aquí.
-¡Buenos días! -dijo el principito. -¡Buenos días! -respondió el guardavías. -¿Qué haces aquí? -le preguntó el principito. -Formo con los viajeros paquetes de mil y despacho los trenes que los llevan, ya a la derecha, ya a la izquierda. Y un tren rápido iluminado, rugiendo como el trueno, hizo temblar la caseta del guardavías. -Tienen mucha prisa -dijo el principito-. ¿Qué buscan? -Ni siquiera el conductor de la locomotora lo sabe -dijo el guardavías. Un segundo rápido iluminado rugió en sentido inverso. -¿Ya vuelve? -preguntó el principito. -No son los mismos -contestó el guardvías-. Es un cambio. -¿No se sentían contentos donde estaban? -Nunca se siente uno contento donde está -respondió el guardavías. Y rugió el trueno de un tercer rápido iluminado. -¿Van persiguiendo a los primeros viajeros? -preguntó el principito. -No persiguen absolutamente nada -le dijo el guardavías-; duermen o bostezan allí dentro. Unicamente los niños aplastan su nariz contra los vidrios. -Unicamente los niños saben lo que buscan -dijo el principito. Pierden el tiempo con una muñeca de trapo que viene a ser lo más importante para ellos y si se la quitan, lloran… -¡Qué suerte tienen! -dijo el guardavías.
--------------------------- El Principito, Antoine de Saint-Exupery Texto encontrado aquí.
bailará, sol mío, con su nuevo amado y a mi me dará vueltas la cabeza y el corazón latirá fuerte en el pecho oh si pudiera si pudiera arrancarme el corazón y tirarlo lejos y vivir sin él habría sido mejor aunque no lo sé no lo sé no lo sé estoy muy triste
todo el rato sigo viendo como bailaba, sol mío, mirándolo solo a él y me sigue dando vueltas la cabeza y me ahogo y duele cada vez más
si pudiera oh si pudiera arrancarme el corazón y vivir sin él y no tener corazón sería más fácil vivir mucho más fácil aunque no sé no lo sé no lo sé estás aquí, tristeza
-------------- versión libre de un fragmento de Smutno de Stare Dobre Małżeństwo
Salmo 123 Nuestro auxilio es el nombre del Señor 1 Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte -que lo diga Israel-, 2 si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, cuando nos asaltaban los hombres, 3 nos habrían tragado vivos: tanto ardía su ira contra nosotros. 4 Nos habrían arrollado las aguas, llegándonos el torrente hasta el cuello; 5 nos habrían llegado hasta el cuello las aguas espumantes. 6 Bendito el Señor, que no nos entregó en presa a sus dientes; 7 hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador: la trampa se rompió, y escapamos. 8 Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra. ------------------------ Texto encontrado aquí.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
2 Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; 3 tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; 4 tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; 5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; 6 tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; 7 tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; 8 tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. ------------------------ Texto encontrado aquí.