NO HE de volver a escribir
Como lo hice
Cuando el corazón era joven
Y sobre mí el firmamento
Ahora no te pido, Señor,
El olvido, sino
Lo que no conocí.
Poema de Luis Hernández
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Texto encontrado en: HERNÁNDEZ, Luis. (2019). Vox horrísona. Lima, Perú: Pesopluma. p. 350
ni sol ni sombra/ ni agua ni tierra/ ni triste casa/ ni rica hacienda/ ni un espejito para mirarme/ amaré al aire (w. delgado)
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sábado, 12 de octubre de 2019
viernes, 25 de marzo de 2016
Dedicatoria

Dedicatoria
LUIS HERNÁNDEZ"A TODOS LOS PRÓFUGOS del mundo
a quienes quisieron contemplar el mundo,
a los prófugos y a los físicos puros, a las
teorías restringidas y a la generalizada.
A todas las cervezas junto al mar.
A los que, en el fondo, tiemblan al ver un guardia.
A los que aman a pesar de su dolor y el dolor que el tiempo hace florecer en el alma."
| ------------------------ Texto encontrado aquí. |
lunes, 27 de agosto de 2012
muerte enamorada
MIGUEL HERNÁNDEZ
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras,
rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
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Texto encontrado aquí.
Escuchado por primera vez en la versión de Joan Manuel Serrat
Escuchado por primera vez en la versión de Joan Manuel Serrat
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