domingo, 7 de julio de 2024

[Hoy me favorecen las cosas bonitas]

[Soy el blanco]
KATERYNA MIKHALITSYNA

Soy el blanco.
Soy el blanco.
De porcelana, inmaculado,
hasta el último trozo de cuerpo, limpio esta alba,
vestida con las mejores galas esta mañana:
bambas favoritas, vestido de flores de colores,
abrigo fino sobre los hombros recién afilados.
Soy el blanco.
Soy el blanco.
Hoy me favorecen las cosas bonitas,
pasaporte en el bolsillo izquierdo, foto de familia en el derecho.
El perfume se agotó. Con la menta
sazono mi pelo encanecido, mi piel primaveral reseca.
Soy el blanco,
los blancos no lloran. No se quejan de la desconfianza,
no se quejan en absoluto,
no culpan a nadie,
no cuando se esconden en la bodega,
no cuando llegan volando los misiles.
Soy el blanco,
cuando el cielo arde y palidece.
Soy el blanco.
Me pongo a la cola
de la muerte
o del pan.

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Traducción de Alyna Petryk. Encuentro. Cien poemas de Ucrania y Polonia. Instytut Literatury, Kraków, 2022, p. 59



domingo, 30 de junio de 2024

[asciendes de cartílago a hueso]

Embrión
MARIELA DREYFUS

Embrión de niño                         poema en embrión

Ambos nacen de una semilla impensada que del caos asciende hacia la luz

Hablo del temblor del origen de dos cuerpos tendidos el uno sobre el otro

Pieles que se humedecen enfebrecidos goznes absoluta fusión de su lengua en mi lengua de su vientre en mi vientre y después

Armonía finita interminable en el instante en que la cópula nos une y suspendida la razón se abre el tiempo:


Hilo tras hilo liana tras liana acontece y se gesta el nuevo fruto

Del albumen al tallo de la letra a la línea el sentido se trama y su sonido

Venas que son sintagmas nervios que se entrelazan como en la sinalefa o la sinapsis

Ciegas en marcha las sílabas o células sigilosas se buscan un lugar


Siento en mí tu latido pececillo que es el mío latido escondido:

Lento en la sombra asciendes de cartílago a hueso

Y lenta como la noche mi palabra asciende:


Óyeme que soy tuya en este balbuceo

Este canto que urdimos con pasión y delirio.



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Texto tomado de Poesía en la ciudad.



sábado, 15 de junio de 2024

[cuatro habitaciones]

Mi amante suizo
KÄTLIN KALDMAA

Mi amante suizo vive en el infierno más profundo del mundo.
Intenta tú llegar a Zurich sin un jet privado.
Ya en Zurich, hay que reconocer
que no es difícil, porque los trenes suizos
llevan a la gente a la aldea-bombón más remota
incluso los domingos por la noche,
no como en mi país
donde el autobús solo va al pueblo de mi abuela dos veces por semana
y nunca vuelve.
Mi amante suizo
odia la violencia, odia el dinero, odia a los blancos,
odia a los suizos, odia a los verdes, odia a los rojos,
odia las montañas, odia al sistema
que le permite escribir, odia la tele,
odia a la gente que sale en la tele,
odia el éxito, odia los coches, odia a los cristianos,
odia Suiza, odia a las campanas de la iglesia,
odia, odia, odia.


Mi amante suizo escribe un folio de su novela cada día
y cree que venderá 100.000 ejemplares
y será traducida a todos los idiomas del mundo
y nunca más tendrá que trabajar
y podrá escribir su próxima novela
un folio al día.

Mi amante suizo tiene una docena de gatos,
todos predestinados a morir.
(todos estamos predestinados a morir.)
Las manos de mi amante suizo son como patas,
su voz es como el ronroneo de un gato
(salvo cuando hay algo que odia),
se coloca en el lugar más cómodo de la casa
igual que un gato y despliega su vida alrededor,
todo a su alcance, para no tener apenas que moverse.

De vez en cuando su pata izquierda
cae rotundamente en el sofá,
una nube de polvo asalta su nariz
y estornuda, tan tierno y tan gracioso,
como un gatito acorralado que escupe.

La película favorita de mi amante suizo es “Ciudadano Kane”
y su libro favorito “Ulises”, cuando emiten las noticias
se va a otra habitación. El mundo está tan feo.
Mi amante suizo habla americano.
Dice que lo aprendió del cine.

Mi amante suizo es vegetariano,
come queso y huevos y cuajada.
Pero no comerá nada que haya sido matado
o que tuviera voz.
Pero y las patatas, protesta mi voz interior,
o las pobres zanahorias que gritan de dolor
cuando se les hincan unos dientes vegetarianos,
machacándolas vivas.
Vivas.
Mi amante suizo se pone feo a posta
para que la gente tenga que esforzarse
e ir más allá de la superficie
si de verdad tiene interés en él;
a veces se pregunta en voz alta
por qué tiene tan pocos amigos
y por qué no ha tenido mucha suerte con las mujeres.
Antes de mí.

Mi amante suizo es todo un gatito en la cama.
Araña y maúlla y se acurruca hacia ti
y ronronea cuando lo acaricias,
sus besos son mojados y ruidosos
como en las películas,
hace una performance para sí mismo como delante de un espejo
y justo antes de correrse sube de volumen
igual que una peli porno de Tyro:
“Oh ya, oh ya, oh ya, oh ya, oh ya, oh ya.
OH YA, OH YA, OH YA, OH YA, OH YA!!!”
Muerdo la almohada para no reírme
y él interpreta mi jadeo como señal de que me he corrido.
OOOOH YAAAAAA!!!!

El sentido de la justicia de mi amante suizo
es muy fino.
Llora cuando ve a la gente sin hogar
y vive solo en un piso de cuatro habitaciones.


Versión de Lawrence Schimel
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Texto encontrado en Círculo de Poesía.



sábado, 1 de junio de 2024

Un poema de Carmen Ollé

Amor - suciedad de las partes - regocijo de los genitales
¿nuestros hermosos vacíos son de índole melancólica?
a bajas de presión elevación de temperatura -aceleración
del pulso -oh materia fisiológica- orgánica del despertar:
aliento seco y ácido -topología del sufrir inflamaciones
hepáticas -filosofía del morir: nostalgia que rebalsa
la noche y su dinámica - embolia-abandono-ancianos
y risa - carcajada - cascajo - fierro - óxido
distensión de los músculos buscales
alteración de la retina-hinchazón del vientre
y crisis: ¡CRAC!
y CRAC: rotura
de la imagen.

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De: Carmen Ollé, Noches de adrenalina, Lima, 2005





miércoles, 15 de mayo de 2024

[les conozco la cifra]

No sé qué, no sé cómo, no sé dónde...
ESTHER ALLISON

No sé qué, no sé cómo, no sé dónde,
No sé cuándo, no sé, pero es tan claro
que a todos los misterios que acaparo
les conozco la cifra, aunque se esconde.

Por más que cada enigma se me ahonde
para aún más ahondarme al desamparo,
cada fin anticipo a su reparo
aunque si indago no se me responde.
No sé qué, no sé cómo, no sé cuándo...
Ay incógnito amor, clave ocultada!
Pero todo lo sé de contrabando.

En cada vez que le pregunto, en cada,
sólo el silencio, sigiloso, blando...
Pero todo lo sé sin saber nada.


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Texto leído por primera vez en Sol negro.



miércoles, 1 de mayo de 2024

[cada segundo sydal tu luz entre mis venas]

Sydal
MANUEL PANTIGOSO

Encadenada tu voz al gozo sydal viajas conmigo
y se agazapan en la nostalgia los fastos tu ternura
y abruptas florecen encerradas las palabras
como el sol cuando el horizonte lo divide y lo devuelve
supiste detener el mar mas no la playa
(las olas dejaron abiertos tus aromas)
cada segundo sydal tu luz entre mis yemas
cada segundo mis ansias de irme dejando atrás para mañana

supiste abrevar mis ojos los espacios antiguos
y juntos beber los labios dolidos que se inclinan
al ausentarse mis infancias y acudir en su agonía
plácido dolor tan suave ahora y siempre ya sin término

supiste todavía mostrar recuperado el sueño
y al fondo de ese sueño el otro sueño que perdimos
para que cada uno tenga su cuota asegurada
y se busque en sus capas infinitas donde la piel se muerde
desplomada
para que se conozca en el retorno a su propio corazón
(pesa dijiste demasiado)
y se descifre
en todas las auroras soñadas desprendidas o más lejos
más lejos donde encuentra de bruces bastante espacio
nuestra hermosa y solitaria soledad deshilachada

sydal primera y siempre nueva explosión donde escondimos
la hora secreta de soplo amanecida
sydal la bienvenida
y el adiós hasta siempre el tiempo se levante
sydal la travesía
apretada sangre sydal alondra derramada.

(De Sydal)

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Texto encontrado en Sol Negro.



sábado, 20 de abril de 2024

[a propósito]

Epidemia
FILIPA LEAL

De pequeña, le decían
-¡Mira las mariposas!
y ella se sentía culpable
porque no había reparado en eso
sin que se lo dijeran.

Pero cuando miraba para el cielo
a propósito, buscando
un improbable batir de alas
(o la sombra suspensa)
ni un ave sin forma.

¡Tengo que estar atenta!
pensaba, con los ojos llenos de propósitos
muy abiertos. Y nada:
ni un temblor.

Ahora, se encerraba en su cuarto
con el miedo a una palabra
extraña. Curiosamente,
le decían lo mismo
-¡Mira las mariposas!
pero ahora como si le dijeran:
ten cuidado.

Versión de Luis González Platón
---
Texto encontrado aquí.

Fot. Daniel Mordzinski


lunes, 8 de abril de 2024

[Protégemelo mi boca del veneno]

Tengo miedo
JORGE ALEJANDRO CCOYLLURPUMA

Bb:
Enciérrame un ratito dentro tuyo.
Ábremelo la puerta de tu pecho chiquito aunque
sea para que pueda entrarse mi cabecita
y mi corazón de plomo.
Libérame, por favor, del dolor de mis tendones
del monstruo que habita en mí.
Protégemelo mi boca del veneno.
Hoy que me levanté a cacar por la mañana vi caballos
de oro incendiándose sobre el cielo mientras
dormías.
Y no sé por qué, bb, tuve miedo de que se me
rompan los dedos de la mano, de que se me hagan
polvo las rodillas y de que no pueda ayudarte de
viejito a caminar
Ese ratito nomás despertaste y una playa y el mar
tibio se proyectaron de tus ojos y en la pared
vimos un video de k-pop.
A ti el k-pop no te gusta, pero me amas así que
bailamos y fuimos perritos que disfrutan persiguiendo
las olas de aquel mar.
Quisiera ser tu cuna, bb.
Y también quisiera que, de verdacito nomás,
abras las compuertas de tu pecho para meterme
en ti
y olvidarme de todo
y solo concentrarme en tus entrañas
mientras me proteges con la luminosa envoltura
de tu cuerpo.

---
En: Paraíso tropical andino, Ed. Pesopluma, 2023, pp. 42-43





sábado, 30 de marzo de 2024

{de la pared de este lado}

[al fondo en el cuarto]
MARÍA SALGADO

al fondo en el cuarto de los hombres condensa un sudor tan duro que me
punza la garganta como al oír tus ojos bandidos robaron lo que me
vibra es la piel Desconocido amenazante llega hasta aquí directo si bien no
sé si sea posible acordarse de un olor literalmente La espera de respuesta La de
una estación de tren un tiempo de medida tampoco verosímil tan poco
registrable Dorado: sinestesia De la pared del otro lado el murmullo de los
padres y los tíos conspira contra los hijos que fingen dormir Cuando descifras el
secreto cuando recibes la respuesta cuando esa persona se aproxima y con ella
te desnudas la presencia cobra forma para en seguida ir hacia un lugar
inextraíble hasta que en otro cuerpo en otro cuarto de pronto de nuevo
brevemente se extrae De la pared de este lado esta noche hemos bailado
y nos hemos en el suelo acostado y han pasado diez años y al abrir la
puerta del fondo descubro dos literas deshechas por tres torsos
que ebrios y desnudos ya no están

---
Texto encontrado aquí.



viernes, 22 de marzo de 2024

[subrayemos lo perdido]

Controle su peso
ANTONIO CHUMBILE

Mi padre
fue y cargó
7999 toneladas de piedra, ladrillo y fuego:
7996 casas ajenas,
2 malas hierbas,
media vida
y contando…

Mi padre alzó 7900 toneladas de esta ciudad
junto a decenas más de miedo, frío, cemento y varios “luego”.
Su voz fue el primer muerto.
Mi padre, a la fuerza, se equivocaba de sueños.
Mi madre no tenía sueños equivocados;
simplemente lo soñaba todo,
pero ése ya es otro universo.

Estos versos, como el resto, son restos
de memoria hecha cuerpo
cuerpo cuerdo bajo toneladas de vacíos que bailan bajo toneladas de realidad.
Quién sabe si más arriba no hay toneladas de algo más universal?
Una chacra, por ejemplo.

Pero esta sorda poesía no me responde:
¿Pasará el tiempo igual de sádico
sobre los seres que son y cargan 5 toneladas ajenas de realidad
para llevar algunos gramos de vida a casa?
¿Cuál casa? Su balanza muda, tuerta
se tambalea por 500 sueños.
Este universo, todavía,
es un niño
ciego.

Mi padre
cargó a mamá de joven,
a sus hijos por la tarde,
la amante los sábados (?)
y su cadáver los domingos.
Papá quería cargar los 5 y 7 años de sus hijos
pero le echaron encima los 500 kilos de pared del ingeniero.

Papá cargó y ha sido
9,999 mil 999 toneladas de iones en la materia en el recuerdo.
Ahora este poema se estira para pesar alguito más,
para no volcarse en bolsa vacía,
de esas que mamá colecciona por si las moscas,
la bolsa de las bolsas.

Pero, vamos, subrayemos lo perdido:
restemos a las 2400 veces que papá deseó un abrazo,
las dos veces que lo recibió:
una de niño, otra de borracho.
Agreguemos esas 6 millones de horas extras
sosteniendo el imperio para que no cayera sobre sus hijos
o no se hunda, al menos, sobre sus dedos.
Agreguemos salud y perlaschayay.

Pongamos encima, ya hecho,
las 3 veces que tuvo un hijo,
las mil veces que los amó
y las mil veces que no lo dijo,
porque también llevaba toneladas de palabras atoradas en la garganta,
palabras que no eran suyas porque las suyas estaban más al fondo,
en la boca del estómago,
sin poder y sin poder salir
por culpa de la ley,
    culpa de los hijos que no dieron el tiempo,
de la mujer que no le dio el espacio,
del mundo que no dio los días,
del universo que no se dio un par vueltas por la realidad.
¿Cuál realidad?

Sorda Poesía, cállate y dime: el ingeniero vive? lleva toneladas de insomnio
y culpa? O el dinero es más rápido que dios?

Papá: tranquilo.
Ya todo va a caer
y para nosotros será más rápido:
cada tonelada es menos tiempo, menos sed.
Pasaremos por la realidad como una aguja.
No te preocupes: vayamos arriba o abajo
el peso y el exceso de materia alzada,
eso que nos debe el universo,
lo recibiremos en alma
por existir
por existir tanto
por resistir… 
¿no?

--- 
Texto encontrado aquí.







sábado, 16 de marzo de 2024

[una flor]

A veces
NICOLÁS GUILLÉN

A veces tengo ganas de ser cursi
para decir: La amo a usted con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño
para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto
para sentir,
bajo la tierra húmeda de mis jugos,
que me crece una flor
rompiéndome el pecho,
una flor, y decir:
Esta flor, para usted.


---
Texto encontrado aquí.