sábado, 2 de enero de 2010

Nadmiar













Exceso
WISŁAWA SZYMBORSKA

Fue descubierta una nueva estrella,
lo cual no significa que haya más claridad
ni que haya aparecido algo que hacía falta.


La estrella es grande y lejana,
tan lejana que pequeña,
incluso más pequeña que otras,
mucho más pequeñas que ella.
La sorpresa no sería aquí nada extraño

si tan solo tuviéramos tiempo para ella.

La edad de la estrella, la masa de la estrella, la ubicación de la estrella,
todo eso puede bastar
para un doctorado
y una pequeña copa de vino
en los círculos cercanos a los cielos:
el astrónomo, su mujer, parientes y amigos,
atmósfera disforzada, vestimenta casual,
dominan en la conversación los temas locales
y se come maníes.

Estrella magnífica,
pero no es ese un motivo
para no brindar por la salud de nuestras señoras
incomparablemente más cercanas.

Estrella sin consecuencias.
Sin influencia en el tiempo, la moda, el resultado del partido,
los cambios en el gobierno, los ingresos y la crisis de valores.

Sin consecuencias en la propaganda y en la industria pesada.
Sin reflejos en la pintura de la mesa de debates.
Numéricamente excesiva para los días contados de la vida.

Para qué preguntar aquí,
bajo cuántas estrellas nace el hombre,
y bajo cuántas luego de un corto instante muere.

Nueva.
- Muéstrame al menos dónde está.
- Entre el borde de esa nubecilla oscura y raída
y aquella rama de acacia más a la izquierda.
- Ajá - digo.

1977

-------------------
Texto tomado de aquí.

No hay comentarios: